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Lo que debes saber antes de comprar un coche usado a un particular

Si vas a comprar un coche a un particular debes tener en cuenta algunos puntos para que no te lleves sorpresas. La ventaja de comprar un coche a un particularsuele ser que es más barato pero ojo con las gangas, suelen encerrar trucos. Siempre que compres un coche de segunda mano debes exigir que te lo dejen ver y probar. Pero si el coche es de un particular nunca tendrás todas las garantías de que el vehículo no ha sufrido un golpe estructural o ha tenido un accidente serio. A no ser que conozcas al dueño y sepas como se ha tratado a ese automóvil.

Por si das el paso, aquí te recomendamos algunos puntos que deberías comprobar que están en orden antes de dar el paso:

LO QUE SE VE

CARROCERÍA: Antes de hacer la operación exige ver el vehículo. Ojo con comprar por internet antes de echar un vistazo al coche. Para empezar tienes que comprobar que la carrocería está en perfecto estado, sin abolladuras, sin ralladuras, sin óxidos. Una carrocería sucia puede ocultar alguna imperfección. Mira en la zona sobre las ruedas. Es uno de los sitios que más sufre, junto con los parachoques. Si es un coche que se ha movido por zona húmeda, cerca del mar por ejemplo, puede tener problemas de corrosión de la carrocería. Este es un dato que no debes dejar pasar.

LUNAS Y LIMPIAPARABRISAS: Comprueba que no tengan desperfectos, los pequeños ‘chinazos’ pueden convertirse en rotura a causa de un bache, de un pequeño golpe, del cambio de temperatura. Mira el estado del limpiaparabrisas que las gomas estén en perfecto estado, si están cuarteadas tendrás que cambiarlos. Mira también que el mecanismo funciona correctamente.

NEUMÁTICOS: Este punto es muy importante. Revisa uno a uno los cuatro neumáticos y el de repuesto, si lo lleva. La profundidad del dibujo debe tener un mínimo de 1.6 mm. Las gomas deben presentar buenas condiciones y no sufrir desgastes por los flancos o abultamientos. Mira que los cuatro sean de la medida que recomienda el fabricante, si no lo son pueden alterar el consumo y el comportamiento. Si tienen tuercas de seguridad, pide la llave.

LUCES: Todo el alumbrado debe estar en condiciones óptimas. Largas, cortas, de posición, de día, traseras, intermitente, antiniebla… Compruébalo, y también su cubierta. Que el faro no presente ralladuras o rotos.

EXTRAS EXTERIORES: Si al vehículo que vas a comprar se le han añadido extras exige el certificado de la homologación. Por ejemplo, faros supletorios, alerones… Si no, puede que tengas problemas en la ITV.

HABITÁCULO: Como en la carrocería, también la suciedad puede ocultar alguna imperfección. Echa un vistazo a la tapicería, alfombrillas, a la guatera. También al anclaje de los asientos y al mecanismo para moverlos. Que funcionen los elevalunas, el aire acondicionado, la calefacción… si los tuviere.

MALETERO: Que no falte la bandeja, si la tuviera. Que tenga en su sitio las herramientas, como el gato, o el kit antipinchazos…

PAPELES: Exige el libro de mantenimiento con las revisiones pasadas, el certificado de la última ITV, los comprobantes del seguro, el recibo de haber pagado impuesto del ayuntamiento… Comprueba que el coche está libre de multas o cualquier otra carga antes de dar el paso porque si no tú tendrás que afrontarlas. Toda esta información la puedes conseguir en La Dirección General de Tráfico. Además, puede pasarte por el Registro de Bienes e Inmuebles por si el coche a comprar tiene algún embargo. Si el vendedor no tiene todos los papeles pídele un duplicado.

LLAVES: También es interesante que el vendedor te de las dos llaves del vehículo y si tiene mando a distancia que funcione correctamente. Comprueba que no le falta pila.

LO QUE NO SE VE

MECÁNICA: Si no eres un experto no es fácil saber cómo está el vehículo en cuanto a la mecánica. Si puedes, busca a un mecánico de confianza para que eche un vistazo. Hay puntos que habría que revisar, como el estado general del motor, los frenos, las suspensiones… aspectos técnicos de la seguridad. Los amortiguadores deberían cambiarse entre los 60.000 y 80.000 km, comprueba que ha sido así.

KILOMETRAJE: Trucar el cuentakilómetros sigue siendo una práctica posible de realizar incluso en los digitales. Por ello, si sospechas que el kilometraje que ofrece el vehículo a comprar solicita la colaboración de un mecánico de confianza puede ayudarte a comprobar si el kilometraje está alterado. Algunos modelos registran los datos en varios lugares del vehículo, como en la llave por ejemplo pero esto solo podrá salir a la luz si llevas el coche a un concesionario oficial.

EQUIPAMIENTO: Comprueba que funciona todo el equipamiento que el propietario te asegure que dispone del vehículo: control de velocidad, climatizador, control de ángulo muerto, control de presión de los neumáticos…

SEGURIDAD

AIRBAG: Los coches con más de diez o quince años podrían tener los airbags caducados. Esto ya no pasa con los modelos más modernos que equipan un airbag que durará toda la vida útil del vehículo pero sí tienes que tenerlo en cuenta en los vehículos más viejos. También debes comprobar que el testigo no se ilumina cuando vas en marcha, si lo hace es que hay algún problema. Otros elementos de seguridad como el ABS, control de estabilidad… no suelen presentar problemas si el vehículo ha sido sometido a una utilización convencional y no ha sufrido ningún accidente.

CINTURONES Y REPOSACABEZAS: Comprueba el estado de reposacabezas y cinturones, que funcionen correctamente. Los cinturones con el tiempo cogen holgura, o pueden tener desgarros. Del mismo modo, debes revisar anclajes. Los cinturones hay que cambiarlos si el coche ha sufrido algún accidente grave. El reposacabezas debe seguir siendo firme.

Si estás decidido a comprar un coche a un particular, asegúrate de que el vendedor es de fiar. Ten en cuenta que nunca podrá firmarte una garantía como si lo hará cualquier servicio de compra-venta.

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