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Conducir con mal tiempo

Que no te sorprenda el frío, la lluvia, el hielo…

Con el frío las salidas a la carretera se hacen más peligrosas porque las inclemencias del tiempo juegan en contra y porque las horas de luz natural son muy pocas. Una de las principales claves para que la seguridad sea completa es tener tu coche a punto y estar preparado para los imprevistos que puedan surgir.

Aquí te recordamos algunos consejos que te pueden ser de utilidad para afrontar la conducción con mal tiempo.

ANTES DE SALIR debes asegurarte de que los elementos vitales de tu coche están en perfecto estado. No olvides, además, consultar el parte meteorológico para saber qué te puedes encontrar.

Si la BATERÍA no está en plena forma o si dejas el coche a la intemperie es muy probable que le cueste arrancar o, incluso, que no pueda hacerlo. Las baterías tienen una duración de 4 ó 5 años, pero con el frío pueden descargarse. Ese sonido ahogado es, sin duda, la primera señal. Sustituir una batería es fácil y puedes hacerlo tú mismo aunque ahora con los coches modernos esta operación se complica porque al cambiar la batería perderás la señal eléctrica de muchos elementos y no solo del equipo de sonido. Lo más aconsejable es ir a un establecimiento especializado.

Por si te falla en el viaje, no olvides llevar unos cables de arranque (desde 5 euros), un cargador de batería (desde 50) o un arrancador (unos 40 euros). Si vas a dejar varios días el coche parado puedes desconectarla para que no se descargue. Es una operación sencilla pero solo recomendable para vehículos no muy modernos.

Los GRUPOS ÓPTICOS siempre son vitales pero en invierno más. Hay que asegurarse de que funcionan todos, que no les entra agua, que el protector plástico de fuera no está roto (si es así la luz no mantendrá la direccionalidad adecuada y puede entrar agua), que el reglaje sea el correcto. También hay queasegurarse de que los faros están limpios y después de cada viaje pasarles un paño para retirar insectos o restos de barro. Si tu coche no tiene luces antiniebla puedes incorporarlas comprando un juego (desde 40 euros) pero antes de utilizarlo deberás pasar la ITV para que las homologuen. Otra luz que te puede ser de gran ayuda en invierno, sobre todo cuando hay poca visibilidad es una tercera luz de freno (desde 60 euros).

Si el PARABRISAS tiene algún golpe puede romperse con la lluvia o el viento. Hay que revisar las ESCOBILLAS del limpiaparabrisas. Pueden estar resecas y cuarteadas y no limpiaran bien cuando se necesite. Unas nuevas pueden costar unos 15 euros. Comprueba también que no te falta el líquido para el limpia. Debe ser un producto que contenga alcohol pero nunca se debe añadir a este depósito el líquido anticongelante del radiador ni limpiacristales del hogar porque puede dañar las escobillas. Lo mejor es utilizar un producto específico para el coche a la venta en centros especializados por unos 3 euro

En invierno el estado de los NEUMÁTICOS debe ser más que nunca impecable. La profundidad del dibujo (más de 1,6 mm) tiene que ser la correcta para que rodemos con total seguridad. No hay que olvidar que los neumáticos son el único elemento que une al vehículo con el suelo y si no están en óptimo estado comprometeremos la seguridad. Y además la presión en esta estación es doblemente importante porque a más superficie de neumático toque el suelo menos adherencia tendremos cuando el asfalto está húmedo (fijaos en alguna foto de los coches que participan en el Mundial de rallyes para ver lo finos que pueden llegar a ser los neumáticos en las pruebas sobre nieve). Los neumáticos tienen una vida útil de unos cinco años o 50.000 km, pero no siempre llegan en condiciones porque los baches, los bordillos, la falta de presión… los desgasta antes.

Antes de salir de viaje debes revisar la CLIMATIZACIÓN. Y no solo la calefacción sino también el aire acondicionado. Limpiar el filtro y comprobar que funciona convenientemente. Si se te empañan los cristales debes bajar la temperatura, el aire frío hará que el cristal se desempañe rápidamente pero nunca pases la mano por dentro del parabrisas porque dejaras restos de grasa que provocarán manchas y surcos difíciles de quitar. Cada dos años hay que cambiar la carga del líquido refrigerante de la climatización.

No dejes de comprobar los NIVELES DE LOS LÍQUIDOS durante todo el año, el del aceite y los de los limpiaparabrisas, anticongelante, frenos… En algunos coches puedes hacerlo tú mismo pero ten cuidado no rebases el nivel máximo.

UNA VEZ EN MARCHA no te sientes al volante con mucha ropa porque en cuanto el coche entre el calor te molestará para conducir y no te sentirás cómodo. No olvides llevar el móvil cargado al máximo y todos los números de emergencia que puedas necesitas, ayuda al automovilista, compañía de seguros… también echa ropa extra de abrigo por si tienes acaso.

Si tienes que utilizar CADENAS, asegúrate de que sabes ponerlas antes de lanzarte a la carretera. Puedes ensayar en un lugar seco unos días antes. No olvides llevar unos guantes en el maletero por si tienes que hacerlo a la intemperie. Si quieres rodar totalmente seguro utiliza NEUMÁTICOS DE INVIERNO, no necesitarás cadenas para moverte por asfalto helado o nevado, ni tampoco por el asfalto seco siempre que haga frío. Hay muchos tipos de cadenas en el mercado, desde las tradicionales de hierro a las más sofisticadas de pata de araña pasando por las de tela.

Si encuentras el CRISTAL CONGELADO tras una noche a la intemperie ten precaución al retirar el hielo. Puedes rociar el cristal con agua, pero fría, si es caliente puede saltar el cristal por el cambio de temperatura. En este caso ten en cuenta que si la temperatura sigue bajo cero podría volver a congelarse. Puedes utilizar un rascador (1 euros) para retirar el hielo, es la forma más segura de que no se dañará el cristal y si no lo tienes a mano puedes fabricarte uno con una tarjeta de crédito, cualquier objeto plástico sin aristas o un simple CD. También puedes hacerte con un producto descongelador en spray (unos 5 euros) que sirve también para los faros y resto de ventanillas. Ten cuidado que los limpias no estén pegados al cristal porque cuando los pongas en marcha se romperán.

Para EVITAR QUE SE CONGELE el cristal delantero, intenta aparcar el coche debajo de un techo, puede valer un balcón que sobresalga, un árbol de hoja perenne… si no lo encuentras, pega el coche lo más posible a una pared, con la parte delantera hacia dentro. También puedes ponerle un cartón o una manta sobre el parabrisas. Si no vas a utilizar el coche a diario, cúbrele con una funda (35 euros), será una estupenda forma de resguardarle de las inclemencias del tiempo.

Ya lo hemos dicho en otras ocasiones, conducir con mal tiempo es todo un arte. 

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